
Ingredientes
mantequilla 200g
queso fresco 200g
harina de trigo 250g
azúcar 100g
sal
mermelada de albaricoque
azúcar moreno
nueces
pasas
huevo
canela
Preparación
Para la masa mezclamos la mantequilla con el queso (puede ser philadelphia o requesón) a temperatura ambiente hasta que quede una pasta homogénea a la que iremos añadiendo la harina y una pizca de sal.
Separamos la masa en dos o tres trozos que guardaremos en el frigorífico durante una noche, o al menos una hora antes de cocinarla.
Ponemos el horno a calentar a 180ºC y sacamos la masa del frigo para trabajarla.
En una mesa con harina empezamos a extender la masa hasta conseguir una pizza de unos 3 ó 4mm de espesor (cuanto más gruesa más tiempo debemos dejarla al horno). Después cubrimos la masa de una fina capa de mermelada, y encima echamos las nueces y las pasas (apretando un poco para que queden incrustradas). Espolvoreamos con azúcar moreno y canela, siempre dejamos un borde de un centímetro libre. Cortamos la pizza en 12 triángulos que iremos liando desde el exterior al pico hasta listo el croissant.
Para terminar batimos un huevo, con un poquito de leche, y mojamos los croissants por la parte superior, después espolvoreamos con canela y azúcar moreno. Dejar en el horno unos 25 ó 30 minutos.
Esta receta es un postre judío de nombre rugelach y con diferentes variantes según el país. ¡Que aproveche!

